Y las heridas se abren y sangran como si fuesen nuevas Y así te las muestre parece que no las vieras Y siguen sangrando y sólo las observo. Observo como la pequeña costra se vuelve a formar Parece que esta vez quisiera sanar. A la mañana siguiente, después de despertar La sangre de poco a poco comienza a brotar. Es una historia de nunca acabar.
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