Decisiones pequeñas, decisiones grandes
Todas complejas de tomar.
Decisiones que parecen de vida o muerte
Decisiones que parecen no tener sentido tomar.
A veces nos equivocamos y una pequeña decisión
Se convierte asunto de vida o muerte.
A veces nos equivocamos y una gran decisión
Llega a volverse algo minúsculo y sin valor.
Pero son decisiones que debemos realizar.
Y no, no podemos escapar.
Son decisiones que a veces nos hacen llorar
Y otras valorar lo que tenemos.
Decisiones que a veces cuestionamos
Si hicimos lo correcto o no.
Mas todo pasa por una razón.
A veces hay que lanzarse sin pensarlo dos veces.
No siempre hay suficiente tiempo para perder.
A veces creemos tomar la mejor decisión
Y luego nos damos cuenta de nuestro error.
Pero la verdad es que así aprendemos.
Aprendemos a evitar equivocarnos de la misma manera.
Aprendemos a levantarnos después de haber caído.
Aprendemos a que sin arriesgarnos, la vida no tiene sentido.
Decisiones.
Tan tortuosas decisiones.
A veces no sabes cómo volver a respirar
Luego de dar un fallo, como juez o como verdugo.
Y en ocasiones nos preguntamos
"¿Qué hubiese pasado si...?
Si hubiésemos tomado la otra alternativa
Si hubiésemos escogido el otro camino.
Si pudiéramos cambiar lo hecho.
Y sí, sí podemos.
Pero... ¿A dónde nos llevará, hacer borrón y cuenta nueva?
¿A dónde nos llevará re escribir historias inconclusas?
No lo sabemos, todo se trata de suponer, y de asumir riesgos.
Y si llega ese momento en que queremos ver las otras posibilidades
¿Qué haremos?
¿Cerrar una puerta y abrir otra?
¿O quedarnos agazapados en la seguridad (y a veces inseguridad) de nuestras decisiones?
Sin embargo hay cosas que son difíciles de cambiar...
Decisiones.
Armas de doble filo verdaderamente indispensables para continuar con la vida...
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