lunes, 13 de julio de 2009

Ella


Y estaba ella sentada allí,
rogándole a la luna que la escuchara.
Y estaba ella sentada allí,
Pero la luna no la escuchaba.

Ella no quería riquezas, joyas u otros lujos,
ella sólo quería encontrar su camino,
encontrar su destino,
encontrar su amor perdido.

Mas no importaba cuánto le aclamara a la luna, el sol o las estrellas,
pues ninguno se compadecía de ella.
Y estaba sola, buscando una sonrisa,
y estaba sola como siempre.

A su alrededor podía escuchar el canto de los pájaros,
la risa de los niños, las melodías más dulces,
pero nada la animaba.

Sólo quería dejarse morir,
sólo quería irse lejos de aquí,
sólo quería parar de sufrir
y comenzar en otro mundo a sonreír.

1 comentario:

DomingoAnarquista dijo...

Te encontré en Strawberry Fields, pero no encuentro aquí ese poema.
Sentí lo que escribiste, tocará llevar papel y lápiz al baño jaja