
Amigo mío, te extraño.
Muchas veces en las noches te extraño; no sabes cómo pesa tu ausencia.
Recuerdo el día en el que te conocí. Te veías tan indefenso y a la vez un luchador, tu astuta mirada reflejaba un poco de desconfianza hacia mí y también terquedad, risa me da esa obstinación tuya que no sabías disimular.
Tenía miedo de acercarme a ti pues pensaba que me aborrecías y de repente, un día, nos empezamos a conocer. Desde ese entonces los días eran más gratos, el miedo y la desconfianza de ambos se esfumaron, y un sentimiento cálido nos comenzó a envolver.
Tu mirada reflejaba ahora alegría cuando me veías y en tus pequeños y sencillos ojos capulí yo podía sentir pureza y una confianza infinita que sabía sólo en ti, la encontraría.
Los años pasaban y nuestra amistad era más solida, eterna, no requeríamos de palabras para comprender al otro, bastaba una mirada y el mundo que escondíamos en nuestro ser se dejaba ver en medio de nuestras pupilas. Hasta que un día tus ojos dejaron de brillar.
Delicado y frágil, así te encontré.
Con la mirada triste, sin luz, esperándome.
Yacías allí en un pequeño rincón, yo me sentía más pequeña al saber que mi buen amigo había dejado de existir.
Dolor. Desolación. Quebranto. Ya no tenía quien me supiera escuchar en las noches; ¿con quién conversar con las miradas y el corazón?
¡Oh mi yellowface! Mi pequeño angelito alado, ¡Qué tristeza me invadió tu partida! Y a veces aunque tu ausencia corporal es real, sigo sintiéndote aquí, sigo sintiendo que me esperas para charlar, para cantar.
Mi pequeño amigo emplumado, porque no hay ser humano que pueda reemplazarte en tu pureza y gracilidad. No hay quien pueda llenar ese vacío inmenso que quedó después de tu partida, ese silencio casi eterno que se me clava en el corazón.
Mi verdadero amigo, el más noble que he conocido, no me importa qué concepto tiene la gente, no me importa que haya quienes piensen que seres tan transparentes como tú carezcan de alma por no pertenecer a la especie humana; lo único que sé es que no podría existir un cielo para mí si es que tú no estás en él.
Deseo y estoy segura de que algún día te volveré a ver mi hermoso yellowfaced.
No hay comentarios:
Publicar un comentario